Resistencia y algunos conceptos de entrenamiento
Ilustración por Francisca Villalón
Como se menciona en el artículo de Ciencia de Escalar, en el último número de la Revista Escalando, la resistencia es un concepto amplio, pero que la mayoría de las definiciones coinciden en explicar como la capacidad física y psíquica de resistir a la fatiga. Existen además muchas clasificaciones de los tipos de resistencias, y según cada uno de ellos, distintos características y parámetros que la definen.
Mejorar la resistencia nos permite entre otras cosas mantener una intensidad de trabajo por un mayor tiempo, recuperarse con mayor rapidez entre las fases de esfuerzo y después de los entrenamientos, y aumentar la capacidad de soportar cargas de trabajo.
Una cosa importante es tener claro que, si se quiere hacer un trabajo serio de resistencia, se debe evaluar cual es la situación del deportista y cuales son sus objetivos, para poder programar el entrenamiento.
En un mundo globalizado, donde en la red es posible encontrar muchos entrenamientos disponibles gratis, grupos de personas que sin conocerse comparten sus experiencias y sus actividades, entrenadores virtuales, etc. el concepto de hacer un entrenamiento “a la medida” cobra vital importancia a la hora de optimizar los resultados y disminuir las lesiones. Cada persona es distinta y esto queda particularmente claro en lo que a entrenamiento se refiere. El deportista constantemente debe entregar y recibir información con respecto a su entrenamiento.
Como se describió en la revista, otro punto clave es que los ejercicios que se practiquen deben ser específicos para el objetivo que se ha definido. Importante es recordar que las cargas deben incrementarse en forma progresiva (poco a poco) dándole al cuerpo el tiempo necesario para adaptarse y así evitar las lesiones por sobreuso.
Otro punto importante es como se distribuye el entrenamiento a lo largo del tiempo, siempre teniendo en cuenta el objetivo. La idea es organizar el entrenamiento en los denominados “ciclos” , cambiando en cada uno de ellos los tipos de ejercicios, las intensidades, los volúmenes de las cargas, etc. evitando con ello también las lesiones por sobrecarga, el desgano, con el objetivo final de tener un nivel máximo al momento de la actividad o competencia.
En resumen: PLANIFICAR. Si lo que tenemos en frente es una expedición, una competencia o simplemente las ganas de mejorar nuestras capacidades físicas, lo importante es planificar en la forma más seria y, ojalá con ayuda profesional, nuestro entrenamiento para poder disfrutar mientras alcanzamos nuestros objetivos, con el menor riesgo de lesiones posible.
Puedes complementar esta lectura con la nota: Resistencia, de Paula Gálvez
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